fbpx
Misión y visión

Conoce aquí nuestro proyecto educativo institucional

Nuestra Misión

Trabajamos para formar personas íntegras, que alcancen aprendizajes de excelencia, promoviendo el espíritu de esfuerzo y la disposición para el trabajo bien hecho, a partir del orden, el aprovechamiento del tiempo, el uso adecuado de los recursos, la fortaleza y el rigor para resolver las dificultades que se presenten, capaces de escoger en libertad y con espíritu solidario y cristiano su forma de aportar a la sociedad.

Acompañamos a los miembros de la comunidad educativa en su desarrollo personal, abriendo espacios de crecimiento en la amistad y cultivo del espíritu a la luz del evangelio.

Nuestra Visión

Somos un colegio de orientación católica inspirada en los ideales de Federico Ozanam: Caridad, Amistad y Evangelización, que desarrolla en los alumnos y alumnas el máximo de sus potencialidades, en el aspecto humano, intelectual, afectivo, social y espiritual, formando a cada uno de ellos para vivir en plenitud, como ciudadanos íntegros, protagonistas y constructores de su entorno social.

Himno

Nuestra voz juvenil y vibrante
los espacios domine triunfal,
y en un himno sonoro y gigante
rinda honor a esta casa inmortal

Entre acordes de dulce armonía
y naranjos de verde esperanza
tu futuro de paz y alegría
divisamos allá en lontananza

¡Oh talleres del gran San Vicente,
nido y fragua de nuestra ilusión
tu recuerdo será en nuestra mente
lumbre viva y sostén de nuestra acción!

Y a la sombra del aula querida
y al fecundo calor del taller
va así forjandose nuestra vida
de virtud saturada y saber

Nuestra voz juvenil y vibrante
los espacios domine triunfal,
y en un himno sonoro y gigante
rinda honor a esta casa inmortal

¡Oh talleres del gran San Vicente,
nido y fragua de nuestra ilusión
tu recuerdo será en nuestra mente
lumbre viva y sostén de nuestra acción!

05 historia
04 historia
02 historia
01 historia

165 años de historia

Fundación y Primera Época

Fundación y primera época

En 1854, Monseñor José Hipólito Salas, presidente de la Sociedad de San Vicente de Paul y Obispo de Concepción junto al secretario, Emilio Ovalle, manifestaron la voluntad de ayudar a los más necesitados entregándoles educación.

Para esto se formó una comisión compuesta por Don Joaquín Larraín Gandarillas, Don Ventura Marín, Don Evaristo Gandarillas y Don Andrés Torres, que decidió comprar una propiedad al lado de la parroquia Yungay. Ahí comenzó a funcionar la Escuela, un 20 de octubre de 1855 con una dotación de 25 alumnos internos.
El 12 de octubre de 1856, debido al éxito y gran demanda de postulantes, se compró un nuevo terreno con el fin de trasladar a la Casa de Talleres. Es así como en los años 1862 y 1863 se construye el primer edificio, cuya fachada daba hacia la calle Exposición, en un terreno que tenía alrededor de 7 cuadras. En ese entonces, los alumnos albergados alcanzaron a 120.

Los primeros talleres que funcionaron fueron los de carpintería y zapatería, luego se instalaron los de sastrería y hojalatería. También se realizaban labores agrícolas, cuyos productos servían para la alimentación de los alumnos y personal de la Escuela y los excedentes eran vendidos a la comunidad.

Entre 1876 y 1985 los hermanos de la Congregación de las Escuelas Cristianas, procedentes del Ecuador, se encargaron de la administración de la Escuela. A partir de 1986, un grupo de laicos asumió la administración pedagógica, formativa y profesional del colegio de acuerdo al ideario de la nueva fundación Escuela Industrial San Vicente de Paul.

El sello espiritual de este colegio ha sido fuertemente marcado por los padres redentoristas, quienes desde 1904 se encargan de la Capellanía, trabajando junto al equipo de Formación en inculcar los valores que marcan a nuestros egresados hasta hoy.

En 1909 se creó la Banda de Guerra e Instrumental de la Escuela, actividad que permitía a los alumnos internos ocupar su tiempo libre y desarrollar las artes musicales, ésta animaba las diferentes festividades públicas y religiosas. Hasta hoy constituye un espacio para la formación integral de los estudiantes, que no solo aprenden las artes musicales, sino que también la constancia, el trabajo en equipo y la rigurosidad. Durante más de 100 años esta banda ha enorgullecido a la comunidad escolar, animando sus festividades y representándola además en importantes ceremonias del acontecer nacional.

En 1940 se bendicen los Talleres Técnicos organizados por Don Félix Paillás Peña a solicitud del presidente de las Conferencias Don Joaquín Echeñique, con las especialidades de Mecánico Tornero, Carpintería, Hojalatería, Forja y Herrería, edificio que se mantiene hasta el día de hoy.

Reconocimientos Oficiales

La Ley 14037 del 27 de septiembre de 1960 reconoce a la escuela Industrial Casa de Talleres San Vicente de Paul y que sus Programas, exámenes y Títulos de Técnico son válidos y tienen el mismo valor que los otorgados por las Escuela del Estado.

Lo dispuesto en el Decreto  de Educación # 19155 de 1962 reconoce Cooperador de la Función Educacional del Estado a la Escuela Industrial “Casa de Talleres San Vicente de Paul”.   También se señala que asume la calidad de Sostenedor la Fundación Casa de Talleres de San Vicente de Paul.

El 15 de agosto de 1985 los hermanos de las Escuelas Cristianas y la Fundación Casa de Talleres no renuevan el comodato de administración y los hermanos se retiran a servir sus obras.

El 16 de agosto de 1985 asume un grupo laico católico la administración pedagógica, curricular, formativa y profesional de la Escuela de acuerdo al Ideario y lineamientos que emanan de la Fundación “Escuela Industrial San Vicente de Paul”.

El 30 de mayo de 1986, a través del Decreto #91, la  Escuela aprueba sus propios Planes y Programas creando las especialidades de: Construcción de Interiores, Electromecánica, Instalaciones Sanitarias y Mecánica de Máquinas-Herramientas. Por el Decreto Exento # 2 del 11 de enero de 1989 se aprueban Planes y Programas de Estudios de Educación Media  en la modalidad Técnico Profesional con las especialidades, Construcción de Interiores, Mecánica en Máquinas-Herramientas, Instalaciones Sanitarias y Electromecánica, estos Programas expiran en diciembre de 2001.

En marzo de 1999 entra en vigencia el Decreto # 220 del 18 de mayo de 1998 que fija los objetivos fundamentales y contenidos mínimos obligatorios para la Enseñanza Media, que dura 4 años partiendo, con 1 ciclo (1º y 2º E.M.). El 3º y 4º año, el joven alumno debe optar por la Enseñanza Media Humanista Científico o Enseñanza Media Técnico Profesional.

El decreto establece que la Enseñanza Media Técnico Profesional se desarrollará a contar de 3º Medio, desde 2001, basado en un Sistema de Formación Profesional Modular de Enseñanza.

A contar del 2 de marzo de 2012 por Resolución Exenta Nº 000621 del 2/03/2012 se autoriza el cierre definitivo parcial de la Especialidad de Productos de la Madera, por lo tanto las especialidades que la Escuela ofrece son las siguientes:

  • Área Mecánica: Mecánica Industrial y Construcciones Metálicas
  • Área Electricidad: Electricidad
  • Área Construcción: Instalaciones Sanitarias

A partir de 2013, la especialidad de Instalaciones Sanitarias pasa a denominarse Instalaciones Sanitarias y Gas en Baja Presión, dada la autorización extendida por el MINEDUC por resolución exenta 01145 del 8 de abril de 2013 y teniendo como antecedente informe jurídico del 22 de junio de 2012 Nº07/898.

En 2014 la Escuela Industrial abrió sus puertas a alumnas, convirtiéndose en un colegio mixto y renovando su compromiso de entregar una educación gratuita, de calidad y con una sólida formación humana y espiritual.

Nuestro actual lema, #ForjandoFuturo, es reflejo de lo buscamos dejar como legado a nuestros egresados, quienes en estas aulas y talleres no solo desarrollan las competencias necesarias para desarrollarse exitosamente en el mundo profesional, sino que también se forman como personas de bien, según el modelo del Beato Federico Ozanam, laico fundador de la Sociedad de San Vicente de Paul.

Nuestra mirada es de futuro, con más de 164 años de historia que nos enriquecen e impulsan a proyectarnos para seguir aportando a Chile profesionales con sólidos valores, abiertos a los nuevos desafíos que nos imponen los avances sociales y tecnológicos, y sostenidos en nuestros pilares de amistad, caridad y evangelización.